Octubre es el mes de los sustos, el terror y, por supuesto, Halloween. Así que aprovechando la temporada quisimos hacer un breve recuento de algunos miedos financieros y cómo afrontarlos sin morir en el intento. Hoy conocerás la forma de proteger tus finanzas personales.
Así como hay personas que aman las películas de terror y las pueden ver a la hora que sea, incluso a las 3:33 a.m., hay otras personas que ni en plena luz del día sin capaces de ver este tipo de películas, y menos sin compañía.

Pero ¿Por qué sucede esto? Si bien son gustos cinéfilos, detrás de estas preferencias existe un parecido con los miedos financieros que para algunas personas son terroríficos, mientras que para otras son emocionantes.
Sea el primer o segundo sentimiento es importante tener en cuenta cuáles son esos miedos para aprender a protegerse de ellos. Algo así como tener un escudo para evitar tomar decisiones no adecuadas con el fin de mantener una buena salud en tus finanzas personales e inversiones. Por eso, en este artículo conocerás sobre los escudos necesarios para evitar que los miedos te ganen.
Primero, ¿ya conoces cuáles son los miedos financieros?
Algunos de los miedos financieros se relacionan directamente con las inversiones, estos son por ejemplo: la volatilidad, la desvalorización, el riesgo y la estafa; otros, se pueden presentar en el día a día de las finanzas personales, por ejemplo, el caos y la impaciencia. Como puedes ver, los primeros cuatro miedos son ajenos a uno mismo, son externos, y los últimos son propios de cada individuo/inversionista, se podría decir que son internos.
Segundo, ¿cuáles son los escudos para los miedos financieros “externos”?
¿Cómo identificar un miedo financiero “externo”? Regresemos por un momento a las películas de terror: en un mundo donde los humanos se ven acechados por vampiros, es muy difícil que estos se puedan eliminar por completo.
En escenarios como el anterior, lo mejor que pueden hacer los protagonistas de la película para defenderse de estas criaturas es llevar ajos con sigo, cargar estacas de madera o alguna arma hecha de plata. Entonces, si lo extrapolamos al mundo de las inversiones, aquellos miedos financieros “externos” existen paralelamente al mercado financiero, no están bajo el control del inversionista, no pueden desaparecer de un momento a otro, pero sí podemos “esquivarlos” o minimizarlos de cierta forma. Pero ¿cómo?.
- La volatilidad y la desvalorización de las inversiones dependen del comportamiento de las empresas y de la situación económica de los mercados bursátiles. A mayor volatilidad, mayor incertidumbre y mayor probabilidad de obtener resultados altos, tanto de valorización, como de desvalorización.
¿Cuál es el escudo para defenderse? Mediante la diversificación de tu dinero en diferentes tipos activos financieros, regiones geográficas, industrias o tamaños de compañías. Al no poner todos los huevos en una misma canasta puedes mitigar el riesgo, y obtener retornos de manera “suavizada” ya que evitas los picos de la desvalorización. - El último miedo externo es que tus finanzas personales caigan en una estafa. Muchas películas relacionadas a vampiros también son un gran ejemplo de este miedo, en donde estas criaturas se camuflan y pretenden ser humanos. En el mundo de las inversiones no estamos exentos a este riesgo.
Con el paso de los años, las inversiones se han vuelto cada vez más accesibles y de esta manera también hay más personas que aprovechan el escenario del auge de la democratización de las inversiones para engañar a los nuevos inversionistas, prometiendo rentabilidades exageradas y en muy corto tiempo –sabemos que esto no es posible–, con el fin de robarles el dinero.
Pero, ¿cómo evitar invertir en compañías o intermediarios que estafan? Una forma para no caer en esto es investigar y averiguar muy bien antes de invertir si el agente, empresa, canal o producto está regulada y vigilada por los entes de control, en el caso de Perú la Superintendencia de Mercado de Valores o la Superintendencia de Banca y Seguros, y en caso de Colombia, la Superintendencia Financiera de Colombia o el Autorregulador del Mercado de Valores. Otra manera para lograr invertir de manera transparente y con confianza es a través de compañías robustas, con experiencia y con buenas calificaciones de riesgo y baja probabilidad de bancarrota.
Tercero, ¿cuáles son los escudos para los miedos financieros “internos”?
Estos son más sencillos de afrontar porque están bajo tu control. Una forma de comprenderlos es recordar cuando un niño tiene miedo en la noche a que un monstruo esté escondido debajo de la cama o detrás del armario, pero en realidad ese miedo es debido a una creación de su imaginación y sus pensamientos.
Tanto el caos como la impaciencia son sentimientos que pueden llevar a la toma de decisiones precipitadas, y por lo general, arrepentimientos en el futuro. El motor de ambos sentimientos es la falta de información. Entonces, ¿cuáles son los escudos para proteger a tus finanzas personales de estos miedos? Sin duda: la calma. En momentos difíciles, de incertidumbre, de rentabilidad negativa en tus inversiones lo mejor que puedes hacer es respirar y mantener la calma, no entres en pánico. Esto puede sonar sencillo, pero aplicarlo a la realidad es más complejo de lo que parece. Para lograr esa serenidad es importante educarse y estar al día sobre lo que está ocurriendo en los mercados bursátiles, en la economía global y local, y en ciertas empresas relevantes.
Conoce sobre el ciclo económico
En conclusión y a modo de resumen, el escudo principal para defenderte de los miedos financieros es invertir de manera responsable e informada. Así que ya sabes cómo hacer trabajar tu dinero en lugar de rechazar el mundo de las inversiones por los diferentes miedos financieros. Con estos escudos llevarás tus finanzas personales a otro nivel.