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Amor o finanzas personales, esa es la cuestión

¿Qué tiene que ver el amor con las finanzas personales? Primero que todo definamos qué es el amor. Según la RAE el amor es un “sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear”. Justamente ese debería ser el sentir que nos proporcionen nuestras finanzas pues debería ser una relación que nos llene y sea el fiel reflejo de una buena convivencia. El vínculo entre nosotros y nuestras finanzas es, al fin de cuentas, uno de los más longevos y decisivos a lo largo de nuestra vida; así que si en este momento crees que estás en una relación “tóxica” con tus finanzas personales, es hora de replantearla.

En esta ocasión intentaremos ser, de cierto modo, como Cupido para ayudarte a construir una historia de amor con tus finanzas personales.

Paso a paso en el amor y las finanzas

Según el psicólogo americano John Gottman, el amor romántico tiene tres momentos:

  1. El enamoramiento: En esta etapa predomina la euforia y la ilusión; también se le conoce como “el honeymoon period” (que en español es periodo de luna de miel”). En esta fase las personas muestran su mejor versión, y en su mayoría, tratan de dar el 200% de sí mismos por el miedo al rechazo.
  1. El amor romántico: El protagonista es la confianza seguido por la tolerancia y la empatía. Se dice que en esta etapa las personas realmente “conocen a su pareja”. Para pasar esta fase es importante entender, negociar y ceder.
  1. El amor maduro: En esta última etapa los atributos principales son el compromiso y la lealtad. Aquí, las decisiones que se toman en conjunto son más racionales que emocionales. Aquellas parejas que llegan a esta etapa es menos probable que se rompan.

Y ahora… ¿Qué pasa con las finanzas personales?

Ya conociendo las 3 etapas del amor y sus características principales, ahora te vamos a mostrar cómo podría aplicarse a tus finanzas personales. Pero antes es importante que tengas en cuenta que no es necesario que tengas un conocimiento profesional en números y teorías financieras, pero así como en el amor se descubre y se aprende de la pareja, con las finanzas también se debe apuntar a ampliar el saber y volverse cada vez más consciente.

Fase 1: Como lo mencionamos anteriormente este momento es una “locura”, la euforia y la pasión encabezan las emociones, así que si lo extrapolamos a la vida financiera imagina que es el momento en donde comienzas a recibir tus primeros ingresos por tu propio esfuerzo o mérito, ese dinero que “te has sudado”,  tus primeros salarios. Aunque puede que al principio no sea tanto como quisieras, ten paciencia, pues el resultado final dependerá de cómo comiences a gestionar tu dinero y no de cuánto dinero ganas. Por eso, en vez de dejarte llevar por los impulsos de la “euforia” inicial, más bien dale cariño constante a tus finanzas haciendo un buen uso de tu dinero, siendo consciente de tus gastos e ingresos y proyectando tu futuro con ahorro e inversión.

Fase 2: Ya que en este punto es clave la confianza, es importante que seas honesto contigo mismo con lo que respecta sobre tu dinero. Evalúa de manera crítica el manejo que le has dado a tus finanzas e identifica las oportunidades de mejora que podrías tener. Si no eres sincero contigo en esta fase tu vida financiera puede verse comprometida, así que ojo, no seas indulgente contigo. 

Fase 3: En esta etapa el amor pasa a su nivel más “elevado” y así mismo las finanzas personales. Poco a poco, el manejo de tus gastos y el control de tu economía se vuelve más racional y consciente; te das cuenta de la importancia de estar comprometido con tus finanzas personales, para mantenerlas sanas y fuertes. Si llegas a este punto estás del otro lado y romper esa relación que has logrado construir con las finanzas será muy difícil… ¡Eres imparable! 

Las finanzas personales son un reto de amor

Como puedes ver, la relación con tus finanzas personales es una constante a lo largo de tu vida, por eso es tan importante cuidarlas, cultivarlas, darles cariño y construir como si fuera la pareja de vida. Si haces todo esto, de seguro, tu futuro te lo va a agradecer, pues juntos tendrán un final feliz.

Tiempo de lectura: 3 minutos
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