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¿Qué pasaría si, en vez de gastar toda la gratificación inviertes una parte?

Mientras algunos siguen procesando el 2020 (sin darse cuenta que estamos a punto de terminar el 2021), diciembre ha llegado con todas sus tradiciones, incluso con pandemia. Los intercambios de regalos, cenas por fiestas, las salidas de fin de año y todas las compras impulsivas que se nos pueden venir a la mente son ahora “el pan de cada día”.

En buena medida, estos gastos se dan porque somos más laxos con nuestras finanzas personales cuando vemos la tan esperada “grati” depositada en nuestra cuenta bancaria.

No obstante, gran parte de los gastos y libertades financieras que nos damos en esta época del año suelen ser efímeras, como si la gratificación de fin de año fuera un tiquete de lotería o un dinero “caído del cielo”, cuando realmente es un ingreso previsible y que debería formar parte de nuestro presupuesto.

En el momento en que cambiamos de mentalidad y vemos la gratificación como lo que es: una remuneración por nuestro trabajo (y no un regalo), nos damos cuenta que forma parte del presupuesto y se debe usar con cuidado.

Una de las motivaciones principales de la grati es utilizarla para los regalos navideños, pero un uso más responsable de la grati implicaría que una parte de este sea destinado al fondo de ahorros o emergencias, y sobre todo, que una parte importante contribuya al  portafolio de inversiones.

En este artículo te mostraremos un ejemplo de presupuesto para armar con tu gratificación y cómo invertir cuando se acerca el final de año.

Armando un presupuesto

Imaginemos un escenario con una gratificación de S/ 4,000. Como siempre, al armar un presupuesto, lo primero que debemos hacer es tener nuestras prioridades claras para poder asignar montos a cada objetivo.  Con el sueldo estamos cubriendo gastos fijos como el costo de vida y el pago de créditos (hipotecarios, vehiculares, etc.), de tener alguno. Ahora bien, la grati se podría asignar a 4 categorías de usos diferentes: 

    1. Cenas y eventos de fin de año.
    2. Regalos y autoregalos.
    3. Contribuciones extra a nuestro fondo de emergencias.
    4. Contribuciones a nuestras inversiones.

Es innegable que cada persona vive su propia realidad, y por tanto, presentan patrones de consumos muy diversos. Algunos se emocionan con los regalos y cenas (“consumo del hoy”), mientras que otros prefieren la cautela de un fondo de contingencias o invertir para hacer crecer el capital (“consumo del mañana”).

Pero, como todo en la vida, los excesos no son buenos; un presupuesto no debería irse ni al extremo del despilfarro ni a un escenario de austeridad tal que no se pueda disfrutar del dinero. Por eso, una buena manera de asignar la gratificación puede ser como una conocida alineación de fútbol: el “4-3-3”, 40% para gastos de fiestas, 30% para el fondo de emergencias y 30% para sumar a nuestras inversiones.

En el escenario de los S/ 4,000, la distribución sería: S/ 1,600 para regalos y eventos con la familia, S/ 1,200 para contingencias futuras y los otros S/ 1,200 para nuestro portafolio… lo agradecerás en el futuro. Algunos regalarán más, otros ahorraremos e invertiremos más, pero la clave es mantener un sano equilibrio.

 

 

¿Cómo invertir la grati?

Ahora que hemos asignado un monto específico para invertir es hora de encontrar un destino para nuestras inversiones. Primero es importante identificar para qué se está invirtiendo, si es para un objetivo puntual en el futuro o para consolidar nuestro patrimonio en el largo plazo; es para una meta nueva o una en la que te estás quedando un poco atrás.

En ambos casos, nuestro perfil de riesgo es clave, es decir, nuestro grado de tolerancia ante las subidas y bajadas (la volatilidad) del mercado de valores, pues un mayor apetito por el riesgo nos impulsa hacia activos más riesgosos en pro de obtener mayores rentabilidades futuras, mientras que un perfil más cauteloso nos haría propensos a invertir en activos más defensivos de nuestro capital, pero que aún así sean mejores que mantener el dinero quieto y perdiendo valor por la inflación en la cuenta bancaria..

Lo siguiente que debemos hacer es definir el plazo en el que queremos lograr la meta que hemos considerado anteriormente.. Para perfiles de riesgo más agresivos o metas más largas sería adecuado que la mayor concentración de la inversión se haga en renta variable (acciones), mientras que para perfiles más conservadores o de  corto plazo, la  renta fija (bonos) sería más adecuada. 

Algo diferente sería para quienes no se han planteado metas puntuales, sino que están consolidando poco a poco un patrimonio personal orientado al futuro más lejano. Si se trata de tu primera inversión es recomendable que comiences tu portafolio de inversiones con los cimientos, es decir, con un fondo diversificado entre distintos tipos de activos de tal manera que obtengas tanto los beneficios defensivos de la renta fija como el potencial de ganancia de la renta variable (en tyba, por ejemplo, los fondos Visión tienen esa característica). Si por el contrario ya eres un inversionista debes procurar diversificar tus inversiones como si fueras llenando un rompecabezas: si ya tienes acciones de EE. UU., anímate por Europa o Asia, o si tienes mucha renta variable busca más bien fondos de renta fija que te complementen.

Pero si además te sientes algo aventurero, el cierre de año puede ser una buena excusa para probar cosas nuevas y explorar opciones de inversión diferentes como los fondos  con estrategias especializadas, las criptomonedas o incluso los NFTs (te contaremos qué es esto en otra ocasión). Probar algo nuevo con la asesoría de un experto puede ser tanto una experiencia de aprendizaje como de ganancia (personal y monetaria), siempre con montos medidos para mitigar riesgos.

En conclusión, el fin de año es el momento ideal para hacer un “stop” y reflexionar sobre nuestras metas de vida, evaluar el estado de las que ya tenemos y/o definir nuevas (de corto o largo plazo). Lo más importante es que tengas claro que ese dinero de la gratificación que recibirás ahora en diciembre no es “plata regalada”, es un reconocimiento fruto de tu esfuerzo laboral, así que no lo derroches, úsalo de manera inteligente.

Tiempo de lectura: 4 minutos
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